Grupo Iberostar se lanza a competir en el negocio de los hoteles urbanosHa llegado el momento. El inquieto empresario mallorquín Miguel Fluxá, presidente de Grupo Iberostar, llevaba tiempo dándole vueltas a la posibilidad de aprovechar el know-how que le ha ... ... granjeado su dilatada experiencia en el segmento vacacional y aplicarlo a la hotelería urbana. En este nuevo negocio, Fluxá viaja acompañado. "Hasta ahora, hemos sido inversores puros, pero entendemos que, en la actual coyuntura económica, hay que ser cuidadoso con el crédito y es prudente que nos unamos a socios afines y de confianza", afirma el empresario, que agrega que "se tratará más bien de socios financieros, lo que no significa que no vayamos a aprovechar la oportunidad de gestionar activos interesantes que estén en el mercado siempre que sea en condiciones razonables". Fluxá se toma con tranquilidad su entrada en este nuevo negocio y advierte que "no es cuestión de asociarse si no existe una razón estratégica". En cuanto al número de establecimientos urbanos, no hay un objetivo marcado para los próximos años: "La medida no es el número, sino que estén en puntos estratégicos y que cuenten con una buena ubicación". ¿Qué puede aportar Iberostar al negocio de la hotelería urbana? En cuanto al tamaño de los hoteles urbano-turísticos, el presidente de Iberostar asegura que no hay un modelo establecido. "Los costes generales no se incrementan, por lo que pueden ser establecimientos con un centenar de habitaciones o tener 500", precisa el empresario. Para Fluxá, "2009 ha sido un año duro, sobre todo por la falta de previsión, puesto que los clientes, como saben que hay disponibilidad en los hoteles, reservan a última hora y eso dificulta que las empresas se planifiquen". Sin embargo, el presidente de Iberostar encara el año con optimismo y observa una ventaja de partida respecto 2009: "Nos hemos acostumbrado a esta decisión de última hora". Según el empresario, "el segundo semestre de 2009 siguió la misma tendencia del primero, aunque con una ligera mejoría a partir de noviembre". Para este año, la prudencia se impone y Fluxá rehusa hacer una valoración: "No se puede hacer un pronóstico claro porque la marcha del negocio es imprevisible". Los nuevos negocios no hacen que Miguel Fluxá olvide el segmento vacacional, donde la estrella, el símbolo de la compañía, brilla con fuerza. "Acabamos de abrir en Cabo Verde (en diciembre) y estamos mirando en el Mediterráneo oriental, además de en México, donde tenemos un proyecto parado momentáneamente", resalta. Según su presidente, "Iberostar tiene capacidad para crecer en los países donde está presente y vamos a seguir haciéndolo así en mercados como Brasil". Mirando a largo plazo, destinos como China, India, Vietnam y Tailandia figuran en la agenda, aunque con moderación. "Hay que analizarlo bien antes de dar un paso que pueda convertirse en un retroceso porque, en estos países, la mentalidad y la cultura son completamente diferentes, de ahí la necesidad de buscar asociaciones en el país que permitan compensar este desconocimiento", matiza. En este sentido, Miguel Fluxá añade que "muchas compañías hoteleras europeas y españolas lo han intentado y han tenido problemas". Y bromea: "Nosotros podemos tener dificultades, pero sólo si nos conducen al éxito". 2. La bajada de las tasas aéreas simboliza, para Fluxá, un buen comienzo, aunque "hay que diferenciar si hablamos de temporada alta o baja". Por otra parte, el empresario considera que "la infraestructura es buena, pero es necesario que el servicio mejore y reestructura ciertas zonas turísticas como la playa de Palma de Mallorca". 3. Las aerolíneas de bajo coste han contribuido al negocio turístico, pero la falta de límites claros ha provocado otros problemas. Así lo explica Fluxá: "En Canarias, su impacto está afectando a los clientes que tradicionalmente iban con touroperador, lo que puede provocar que los mayoristas cambien España por otros países más rentables". |
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